martes, 3 de noviembre de 2009

TEXTO Nº 8: LOS MEDIOS DE ENSEÑANZA: CONCEPTUALIZACIONES Y TIPOLOGÍAS.


La relevancia y utilidad que tienen los medios en la educación, es un fondo que siempre estuvo presente. Por eso, el profesor Manuel Area Moreira expone algunas cuestiones que justifican su empleo.

Entre las mismas se destacan por ejemplo, aquellas que sostienen que los medios constituyen uno de los componentes sustantivos de la enseñanza ya que son parte integrante de los procesos comunicativos que se dan en la enseñanza y que no sólo facilitan y median los mensajes informáticos sino que condicionan y modulan las interacciones comunicativas entre profesor y alumnos y entre estos. También, ponen al alcance conocimientos sobre cosas que no las podríamos conocer por experiencia directa como, acontecimientos pasados, antiguos o bien, lejanos y distantes para los alumnos y nosotros mismos. Y, además son potenciadores de habilidades intelectuales, ya que las informaciones y conocimientos que son ofrecidos por los medios para ser decodificados y entendidos demandan en el alumno ciertas operaciones intelectuales y cognitivas y estrategias que le permitan tal asimilación y comprensión debido a las formas particulares de sistema simbólico y modos de representación que son específicos de cada medio. Por lo mismo, los medios deben convertirse en objeto de conocimiento para los alumnos. Y la escuela no puede permanecer indiferente ante esta realidad que la sucumbe, sino que tiene que conocer e incorporar dichas tecnologías para una mejora metodológica.

A su vez, Moreira Plantea una diferenciación interesante con respecto a las formas tradicionales de definir los medios apoyados solamente en su dimensión de hardware, es decir lo duro, material y mecánico-; y el software, lo transmitido, la codificación de los mensajes. El profesor nos propone una definición tomada de Escudero (1983) que dice: “(medio de enseñanza) es cualquier recurso tecnológico que articula en un determinado sistema de símbolos ciertos mensajes con propósitos instructivos”. A partir de la misma la analiza en cuatro pasos. El primer rasgo que se destaca es que un medio es un recurso tecnológico y que lo diferenciamos de otros elementos educativos como los objetivos, actividades, contenidos, ya que implica y exige la necesidad de un soporte físico-material, debido a su característica de recurso tecnológico. En segundo lugar sugiere la idea de sistema de símbolos, es decir, todo medios dice “algo” a través un sistema de códigos que le es particular. El tercer rasgo es que el medio transporta mensajes, comunica información, significa algo. Pero lo que diferencia al medio de enseñanza de otros medios comunicativos es el cuarto atributo, es decir que dichos mensajes son elaborados con fines instructivos.
Y globales.

lunes, 2 de noviembre de 2009

TEXTO Nº7: SABERES HOY


Según Jesús Martín Barbero, la circulación del saber décadas atrás, se caracterizó por haber estado centralizado territorialmente, controlado a través de determinados dispositivos y ocupado por figuras sociales particulares. Sin embargo, a causa de las revoluciones tecnológicas todo eso se fue modificando causando transformaciones sobre todo en los modos de circular el saber.

Estamos frente a un descentramiento, es decir frente a saberes que ya no se concentran en los libros, que se escapan de esas fronteras para culminar en un nuevo mundo tecnológico que no viene a remplazar el libro, sino a descentrar la cultura de su eje letrado.

Todos esos cambios van afectando al contexto y demuestran que ya no nos encontramos frente a un sujeto cartesiano, sino frente a una persona sensible, que se manifiesta a través de distintiva manera, que se encuentra rodeado de tecnología, con una constante inestabilidad sobre su identidad y frente a una fragmentación de la subjetividad cada vez mayor provocando que ya no exista un modelo central al que seguir o aspirar.

Es decir que la tecnología hoy por hoy, nos atraviesa de punta a punta, tanto espacial como temporalmente y tiene una gran capacidad de transformar la sociedad en muchos sentidos. Es por ello que la transversalidad de los saberes apunta hacia los nuevos sujetos de la educación, rompiendo con aquellos antiguos prejuicios que separaron las artes de las ciencias.

Se debe replantear aquellos saberes que la escuela imagina como culturales y dignos de transmisión y enseñanza. Se debe rescatar aquellos saberes que son indispensables y socialmente útiles aunque no funcionalizables en el sentido mercantilista de competitividad y rentabilidad que fomentan hoy en día los sistemas educativos. Por lo mismo, Barbero, señala tres tipos de saberes:

Por un lado, los saberes lógico-simbólicos que residen en la capacidad de forjar una mentalidad en consonancia con el mundo del conocimiento y con el de las tecnologías informáticas a partir de las destrezas lógicas que ambos requieren. En segundo lugar los saberes históricos, capaces de solicitar la conciencia histórica, es para permitir situarnos y ubicarnos en una escala de tiempo, para que haya horizontes y proyectos de futuro y no de una eterna repetición de lo actual. Y, por último los saberes estéticos, saberes que hacen referencia a las estructuras del sentir, lo que significa valorar como saber todo aquello que el racionalismo del pensamiento moderno relegó al campo de la imaginación y de la creación estética.